Sobre mí

Hola, soy Beli Méndez. Cosecha del 86, leona, humanista, melómana y curiosa del Ser Humano.

Nací en Sevilla (España) y hace 10 años que Barcelona me viene acogiendo cálidamente. Todo comenzó con una beca en la Universidad y mira… la vida te da sorpresas, ya lo decía Rubén Blades.

Si te suma saber mi formación, dicen mis títulos que soy Psicóloga graduada por la Universitat Autònoma de Barcelona, colegiada núm. 21601 por el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña y posgraduada en selección, evaluación y conservación del Potencial Humano por la Universidad Pompeu i Fabra. Formada en Terapia Gestalt y Programación Neurolingüística por el Institut Gestalt de Barcelona. Y Experta en Autoestima por la Universidad de La Salle. Y como me encanta aprender, también me formé en Mindfulness y Reiki.

Mi trayectoria profesional ha estado siempre orientada a las personas. Tras acabar la Universidad me enfoqué principalmente en sumergirme en departamentos de Recursos Humanos de empresas públicas y privadas, donde también acabé liderando mi propio equipo.

Aún así, y a pesar de ser una profesional de éxito, a través de las situaciones difíciles que la vida me ha dado en forma de jefes, parejas, separaciones, duelos y cambios, me atreví a hacer el gran viaje de mi vida: El viaje a mí.

Y fue entonces cuando me di cuenta de que mi misión iba más allá que implementar políticas de desarrollo del talento y bienestar para cuidar del elemento más importante que tienen las empresas y organizaciones: las personas.

Este espacio nace no solo de todo lo aprendido en mi formación continua, sino también de todo lo caminado y sanado en mi propio proceso personal: desde mi infancia hasta el día de hoy.

Desde la herida hasta la cicatriz.

Porque para enseñar a montar en bici, hay que saber qué se siente en equilibrio y pedaleando, que una cosa es la teoría y otra bien distinta es la práctica, ¿no crees?

Mi misión contigo es tan simple como preciosa -al menos para mí lo es-: Acompañarte a descubrirte a saber quién realmente eres, con tus dones y tus talentos, con tus heridas y anhelos.

Estoy aquí para tomarte de la mano y que, mientras dure este camino, puedas sentir el descanso y la confianza de mi soporte y guía.

Me siento fuertemente comprometida en acompañarte para que aprendas a mirarte, aceptarte y quererte. Estoy aquí para que nutras tu autoestima, descubras todo tu potencial y salgas a vivir la vida que realmente mereces.

Te propongo a que vuelvas ser quien realmente ERES.

Te abrazo,

Beli.

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